XI Congreso Chileno de Psicología define habilidades, competencias y valores para egresados de universidades estatales

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Nuestra Universidad fue sede del undécimo encuentro organizado por la Red de Escuelas de Psicología del Consorcio de Universidades del Estado de Chile -Cuech- que bajo la temática central “Ética y diversidad en tiempos de transformación”, convocó a expertos nacionales e internacionales, destacando la gran participación de estudiantes durante las tres jornadas. 

Texto, Fernando Seymour Dobud, Departamento Comunicaciones UdeSantiago. | Fotografías, Antonio Hernández, Comunicaciones Facultad de Humanidades.

Luego de las exitosas tres jornadas del XI Congreso Chileno de Psicología del Consorcio de las Universidades Estatales, organizado por segunda vez por la Universidad de Santiago de Chile, el director de la Escuela de Psicología del Plantel, Dr. Mario Morales Navarro, reflexiona sobre las conclusiones del encuentro, además de proyectar los desafíos que surgieron a partir de los aportes de los participantes.

En su rol de presidente del Comité Organizador, y con el tema “Ética y diversidad en tiempos de transformación” como principal foco de análisis, el académico valora la masiva participaron de investigadores nacionales e internacionales, así como de estudiantes de distintos Planteles de la Red de Escuelas de Psicología del Consorcio de Universidades del Estado.

“Consensuamos en un documento cuál debe ser la formación mínima de los estudiantes de Psicología que egresen de las universidades estatales, en cuanto a habilidades, competencias específicas, actitudes y valores que deberían estar en cada uno de los planes de estudio. Esto es un logro importantísimo”, destaca el académico.

Además de reconocer el compromiso para continuar trabajando en áreas específicas de la disciplina, como diversidad, equidad, clima social, bienestar, delitos sexuales y estrés laboral, el Dr. Morales resalta distintos factores esenciales para el funcionamiento de la Red, la que, asegura, debe contar con un mayor posicionamiento dentro del país y generar distintas acciones que produzcan reales impactos, donde los psicólogos puedan participar activamente en todo lo relacionado con la generación de políticas públicas.

“Se trata de una instancia de cooperación y complementación entre las distintas universidades estatales, donde debemos promover y evaluar políticas públicas, por lo que los resultados de este Congreso deben estar en sintonía con esos objetivos”, explica, agregando la necesidad de identificar áreas y problemas de interés común, tanto para la Escuela de Psicología como también para lo que implica el desarrollo de la profesión. “Es esencial el intercambio de información para desarrollar proyectos e investigaciones en conjunto, así como aprovechar el uso compartido de recursos y oportunidades disponibles”, subraya.

Incluso anticipa que el próximo 6 de enero se reunirán nuevamente, en la Universidad de Santiago de Chile, los directores de las Escuelas de Psicología para desarrollar un plan estratégico de trabajo. “Si bien cada Universidad cuenta con redes internacionales, es importante que también nosotros, como Red de Escuelas de Psicología del Cuech, generemos una vinculación con instancias de América Latina, Estados Unidos y Europa”, detalla. Además, confirma que el próximo Congreso se realizará en la Universidad de La Serena.

Un exitoso balance que incluyó la participación de 850 asistentes, entre académicos y estudiantes, nacionales y extranjeros, quienes durante los tres días se reunieron en distintos espacios del Campus Único, como el Aula Magna, el edificio de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, el edificio Citecamp y la Escuela de Psicología, donde se desarrollaron 120 ponencias, 22 simposios, diez conferencias y 40 presentaciones de posters científicos sobre temas que abarcaron las distintas áreas de la Psicología.

“Burnout” y calidad de vida en el trabajo

Entre los invitados internacionales al Congreso, la psicóloga estadounidense Dra. Christina Maslach, académica del Departamento de Psicología y vicedirectora de Pregrado en la Universidad de Berkeley, dictó la conferencia “Understanding burnout: Current issues”, a propósito del riesgo que representa este “síndrome de estar quemado con el trabajo” para diversas profesiones y organizaciones, especialmente las relacionadas con artefactos tecnológicos.

Reconocida por sus investigaciones como una de las mayores expertas en el tema del “Burnout”, además de autora del Maslach Burnout Inventory (MBI), instrumento de investigación utilizado para la evaluación del estrés laboral en las organizaciones, la académica advierte sobre la desmotivación que esto implica para las personas. “Realizar lo mínimo en el trabajo representa un gran problema para todos, lo que genera negativos efectos económicos, sociales y de salud”, explica, advirtiendo sobre la necesidad de enfocarse en un nuevo modelo de trabajo saludable.

Por su parte, el destacado investigador español Dr. Pedro Gil-Monte, profesor de Psicología de las Organizaciones en la Universitat de València, además de director de la Unidad de Investigación Psicosocial de la Conducta Organizacional (Unipsico), ofreció la conferencia “Psicología de la Salud Ocupacional: acciones para promover la salud mental en el trabajo”.

“Este ámbito de la Psicología debe centrarse en la calidad de vida en el trabajo; en acciones de intervención, como promoción, prevención y tratamiento; y actuar sobre organizaciones, individuos y sobre el trabajo y proceso laboral”, explica el académico, proyectando la necesidad de desarrollar investigación básica, realizar estudios descriptivos para presentar evidencias y desarrollar instrumentos de evaluación del estrés laboral. 

Jornada inaugural

Como parte de la primera jornada del Congreso, y junto con destacar que la Red de Escuelas de Psicología del Cuech está integrada por diez planteles de educación superior, las que cuentan con la carrera debidamente acreditada, el Rector de la Universidad de Santiago de Chile, Dr. Juan Manuel Zolezzi Cid, realizó un llamado a estimular las investigaciones interuniversitarias con el objetivo de responder a las demandas nacionales.

“Este Congreso es un referente anual no solo para quienes están ligados al campo de la Psicología, sino también para muchos profesionales y académicos de un amplio ámbito de las ciencias sociales”, valora la autoridad, aludiendo a la integración de otras disciplinas afines, como las Comunicaciones, la Salud y la Sociología.

Respecto del rol que debiera tener la Psicología ante los actuales y futuros desafíos, como la necesidad de mejorar el bienestar psicológico de las personas y disminuir sus problemas de adaptación, el Rector Zolezzi advierte que “los especialistas han señalado que parte de las respuestas radican en la diversidad, considerando, por ejemplo, el aporte de la Psicología en los sistemas educativos, de salud, así como en el plano laboral”.

Además de felicitar a los organizadores del Congreso, asegura que eventos como éste “ratifican nuestra naturaleza y demuestran que tenemos mucho que entregar a los estudiantes y a la investigación que surge en nuestras Universidades, como antesala de los avances que se registran a nivel internacional”.

Valorar las intervenciones cualitativas interdisciplinares

Como invitado especial para dictar la conferencia inaugural, el ministro de Desarrollo Social, Marco Barraza Gómez, psicólogo social y clínico titulado por la Universidad de Santiago, reconoce que la sociedad vive una época compleja y dinámica, caracterizada por un marcado proceso de individualización, la pérdida de legitimidad transversal de las instituciones, una aguda crisis de representación política, altos niveles de desconfianza entre las personas y un debilitamiento de los imaginarios colectivos.

“Estos fenómenos establecen serios desafíos, éticos y prácticos, a nuestra disciplina y al conjunto de las ciencias sociales”, explica, añadiendo que “como parte de las grandes transformaciones de los últimos tiempos, ha emergido una fuerte conciencia de los efectos disociadores de la desigualdad, lo que plantea a las políticas públicas la exigencia de trabajar simultáneamente para combatir la pobreza y la desigualdad social”.

En cuanto al rol que le corresponde a la Psicología, el ministro detalla que “es necesario asignar una mayor importancia a las intervenciones cualitativas interdisciplinares, las que deben reconocer la especificidad de los sujetos y su diversidad. Esto, considerando que podemos ser actores y promotores de un nuevo humanismo y un nuevo modo de construir el progreso y el bienestar compartido”.

Asimismo, proyecta que los psicólogos, y en general los profesionales de las ciencias sociales inmersos en el campo de las políticas públicas, son parte de un cambio de paradigma, que define como alentador y tremendamente desafiante. “Atrás quedó la concepción reduccionista de las redes de protección social, de corte neoliberal, ya que hoy ha adquirido centralidad el enfoque de derechos, cuyo fundamento ético es la común dignidad de todos los seres humanos, sin distinción de ningún tipo”, asevera el ministro Barraza.

 

 

*Texto publicado el jueves 27 de octubre de 2016.