Dra. Diana Aurenque y Dr. Cristián Parker: Exposiciones de destacados académicos de la Usach clausuran última jornada del Congreso Futuro 2020

Los investigadores de nuestra Universidad, Cristián Parker y Diana Aurenque contribuyeron al debate y la difusión del conocimiento en la última jornada de este evento, uno de los más importantes de la ciencia y tecnología en nuestro país. El Dr. Parker se refirió al complejo momento que vive el mundo con el cambio climático, sus efectos en la sociedad y las posibles soluciones al problema; mientras que la Dra. Aurenque realizó un acabado análisis que abordó las razones filosóficas y pragmáticas en torno al del fin de la propia existencia.

Texto: Enzo Borroni Ricardi, Fotografía: Marco Avilés - Comunicaciones Usach.

En la jornada final del Congreso Futuro 2020, el Dr. Cristian Parker, Vicerrector de Postgrado de nuestro Plantel y la Dra. Diana Aurenque, Vicedecana de Investigación y Postgrado de la Facultad de Humanidades, presentaron interesantes ponencia en un Teatro Oriente copado en toda su capacidad.

Parker

El Dr. Cristian Parker,  participó en el Panel 21 que trabajó el concepto Actuar, junto a las expertas en medioambiente Aurora Gaxiola, Maisa Rojas y el profesor del Centro de Investigación de la Antártica de la Universidad Victoria, Wellington, Tim Naish.

En su ponencia, el Vicerrector  de Postgrado de nuestra Universidad, expuso sobre los desafíos sociales del cambio climático que afectan tanto a Chile como al resto del mundo, indicando que la problemática es uno de los principales desafíos desde la perspectiva de las ciencias sociales.

El sociólogo hizo un completo resumen de la grave situación medioambiental que afecta al orbe, pasando por los paneles de científicos, el Acuerdo de París y la COP25, abordando  las propuestas emanadas de estos organismos, como por ejemplo, la neutralidad de carbono para el año 2050 y la estabilización del aumento de la temperatura global en 1,5 grados para fines de siglo.

Con respecto a nuestro país, el Dr. Parker precisó que hay una mala noticia: “nosotros pensamos que Chile está muy bien con el tema del cambio climático, pero la realidad es todo lo contrario; seguimos  incrementando las emisiones de CO2 per cápita y nuestra matriz energética sigue teniendo una gran proporción de gases de efecto invernadero, con un 53%”, enfatizó Parker.

El académico de la Usach dijo que desde el punto de vista de la sociología ambiental  todos somos actores socio-ambientales y que el nuevo paradigma dice que formamos parte de esa interacción humanidad-ecosistema. 

Recientes estudios sociológicos indican que el cambio climático no afecta directamente a los conflictos, pero si actúa como un factor indirecto. “Afecta las desigualdades, porque aflige de diferente manera a ricos y a pobres. Un ciudadano norteamericano produce gases de efecto invernadero equivalente a 3,6 chilenos,  61 haitianos y 355 somalíes”, señaló.

Para solucionar este grave problema mundial, Parker apeló al Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente, PNUMA, que propone la Revolución Verde además de otros estudios que hablan de una economía solidaria y circular. Asimismo invocó a la ciudadanía  consciente y responsable. 

“Hay que ver el tema de forma política, ética, hay un fondo de empoderamiento de los ciudadanos, como ha sido en Chile a partir de octubre último, en donde nosotros tenemos que cambiar la actitud, pero también tenemos que exigir a las elites que las decisiones sean más radicales. Tenemos que avanzar hacia un gran cambio de la economía verde y descarbonizada y acelerar y democratizar la transición energética”, concluyó.

Aurenque

La Dra. Diana Aurenque, participó en el Panel 23 que tuvo como verbo la palabra Morir, junto a las investigadoras Paula Espinoza y Adriana Goñi. Al iniciar su exposición formuló un desafío al público preguntando ¿Por qué si es importante pensar y reflexionar sobre la muerte?

La filósofa indicó que la idea era entregarle a los asistentes una respuesta y que lo haría desde sus disciplinas de estudio e investigación que abordan la filosofía y la bioética. 

Aurenque expresó la importancia que tiene la muerte para la filosofía. “La lista de filósofos es enorme en cuanto a tratar la temática, pero estos son los pensadores con los que dialogo frecuentemente: Wittgenstein, Sartre, Heidegger, Pascal, Kierkegaard. En un Congreso Futuro en que se habla de tantas innovaciones tecnológicas, tantos avances y aún seguimos muriendo,  me parece propicio hablar de la muerte, recalcó.

Luego, la académica dialogó con el filósofo Epicuro y su interrogante ¿Es la muerte un mal?; después Heidegger, quien resalta el significado de la muerte para nuestra existencia, también la paradoja de la existencia,  en donde sabemos que vamos a morir, pero no sabemos cuándo; y  luego con Lutero, quien dijo que la Muerte llega como un ladrón en la noche. 

La profesora del Departamento de Filosofía de la Usach, también abordó la muerte como un mal, a la que respondió indicando que “uno puede privarse de una existencia valiosa. ¿Y cómo es una existencia valiosa? Desde octubre en adelante los lemas en las calles dicen: “hasta que valga la pena vivir”, es decir, que para un ser humano no basta con su existir biológico, nosotros necesitamos tener y darle un sentido a nuestra vida”, precisó.

Aurenque añadió que las razones filosófica, en el fondo, nos hacen pensar en la muerte como un volver a la vida y les dan un sentido de acción en lo que nosotros consideremos valioso.

Finalmente, en cuanto a las razones pragmáticas, dijo que están vinculadas a los avances tecnológicos del siglo XX y XXI, que han podido prolongar la existencia. “Todos estos avance nos obligan a pensar en qué es eso del buen morir. Si antes se pensaba que era la forma natural al envejecer, ojalá en el sueño y en la casa, hoy es cada vez menos cotidiana; casi todos mueren en un hospital y a veces bajo decisiones que no son las nuestras. Eso a mí me parece grave”, sentenció.

La Dra. Aurenque también se refirió al proyecto de eutanasia y el suicidio asistido que será discutido en marzo por el Senado. Aseveró que la muerte no es siempre un mal porque se ha visto que la vida es evaluada en la medida que cada una de las personas considere valiosa su vida. “Decidir cómo morir es siempre decidir cómo vivir y hay límites y formas en las cuales nosotros podemos y legítimamente debemos ser apoyados por los Estados y las políticas que nos permitan vivir y morir como queremos”, finalizó.

 

Publicado el 17 de enero de 2020.